
Hoy venimos a hablaros de un poco de la filosofía yoguica. Los Yamas, o códigos de la ética universal son los primeros de los Yoga sutras de Patanjali, considerados como “la guía para el practicante de yoga”
Ahimsa अहिंसा, es el primero de los yamas, un termino en sánscrito (el idioma de los yoguis) que significa “no violencia”, no solo de acción, también de pensamiento o palabra, tanto a nivel físico como emocional.
Respetar como concepto en el que nos desarrollamos en la vida, esto incluye cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás. Es esta disciplina todo parte de dentro a fuera así que para poder lidiar con aquellas cosas que nos molestan del día a día, el trabajo empieza por nosotros.
Para tratarnos a nosotros mismos con respeto, un buen punto de partida es el autoconocimiento. Hacerte algunas preguntas sencillas cómo:
¿Me escucho? La intuición suele ser nuestra propia experiencia advirtiéndonos de algo.
¿Me dedico tiempo para mí? Hacer aquello que nos gustan, que nos divierte, sacar tiempo más allá de las obligaciones.
¿Me acepto tal y cómo soy? Sin peros, sin condiciones, nadie es perfecto, pero tener una autoestima sana nos ayuda a tener mejores relaciones.
Con la práctica del yoga, nos encontramos con pequeños desafíos constantemente, una buena oportunidad para poner en práctica ahimsa, no desde la autoexigencia sino desde esa “no violencia”. Puedes hacerte estas preguntas para comenzar a practicarla:
¿Cómo es mi diálogo interior cuando pierdo el equilibrio en una asana?
¿Cómo me hablo?
¿Cómo me trato?
¿Respeto los límites de mi cuerpo y mi respiración?
Una de las cosas más bonitas que tiene el yoga es, que todo aquello que aprendes sobre la esterilla va contagiando, casi, de manera irremediable cómo te relaciones con lo que te rodea.
Prueba a llevarte este concepto a tu vida diaria, cuando un coche te adelanta de mala manera, cuando tienes un compañero de trabajo irritante o cuando tienes que sortear los imprevistos del día a día.
Namaste WorkinYogui